Compositor,
Músico,
Francmasón
y
Esoterista
notable,
estudió
en
París
con
los
jesuitas, nunca perdió sus raíces cristianas y se especializó en lenguas orientales.
Su
dominio
del
latín
y
el
griego
le
permitieron
hacer
traducciones
de
tratados
hermetistas
difíciles,
como
las
obras
de
Paracelso,
Postel,
John
Dee
y
de
Santo
Tomás de Aquino, entre otros.
Amigo
personal
de
René
Guénon,
de
Huysmans
y
de
René
Philipon
que
tenía
una
fortuna
personal
más
que
notable,
cosa
que
le
permitió
publicar
las
obras
y
las
traducciones de Grillot de Givry, entre ellas un tratado de Cábala Cristiana.
Su
libro
de
alquimia
“La
Gran
Obra”,
publicada
en
1906
y
dividida
en
doce
meditaciones,
es
un
valioso
tratado
de
Alta
Magia,
que
contiene
en
una
forma
condensada todo lo necesario para el logro de la Obra.
Como
se
demuestra,
este
logro
no
puede
ser
abordado
con
solo
el
intelecto
y
el
razonamiento.
Rápidamente,
se
convierte
en
un
absurdo
e
incomprensible
si
solo
se
interpreta bajo una óptica puramente epistemológica y, lo que, es más, estéril.
Tampoco
puede
ser
entendido
por
una
fe
ciega
en
la
práctica
mecánica
del
proceso
alquímico.
Esto
es
Arte
Mayor,
es
una
alquimia
mental
y
solo
se
puede
conseguir
a
través
de
la
meditación
profunda
y
la
razón,
por
el
trabajo
regular,
constante
y
humilde,
leyendo,
volviendo
atrás
y
releyendo
cada
frase,
pues
las
llaves
están
expuestas de manera sutil y clara al mismo tiempo.
Sutiles
porque
algunas
están
veladas
por
la
antigua
fraseología
alquímica
tradicional,
pero
otras
y
quizás
para
evitar
el
desánimo
del
discípulo,
están
con
el
velo
completamente
retirado
y,
como
ocurre
a
veces,
cuanto
más
a
la
vista
está,
menos
se ve.
Grillot
publicó
La
Gran
Obra
el
día
de
la
Epifanía,
y
en
la
Pascua
de
Resurrección
es
cuando la Obra es más visible.
EMILE JULES GRILLOT DE GIVRY (1874-1929)