(1) Fresco “La Crucifixión”, hacia el 1350 d.C. En el altar del monasterio de Visoki Decani, Yugoslavia. (2) “Annales Laurissense”, manuscrito del siglo XII. (3) “La Glorificación de la Eucaristía” de Ventura Salimveni entre (1568, 1613) en Montalcino, iglesia de San Pietro. (4) El Bautismo de Cristo (1710) del pintor flamenco Arent De Gelder, Cambridge Museum Fitzwilliam. Aquí nos referimos más que a simbología, a unos detalles que de por sí son plenamente figurativos. Las sagradas escrituras están llenas de referencias a luces, ángeles, palomas, estrellas y demás signos de origen celeste. Todo esto ha hecho que los pintores, y en especial en la Edad Media, lo plasmaran en sus obras, aunque a veces, como vemos en esta muestra, hay interpretaciones que huyen del simbolismo, entrando en un contexto plenamente figurativo. (1) En “La Crucifixión” observamos que tendríamos alguna dificultad para interpretar como estrellas lo que aquí se describe como objetos voladores con personajes en su interior y con actitud de manipular algo. (2) Se refiere a un suceso en el año 776 durante un asedio sajón en el castillo de Sigiburg, Francia, que se podría definir como un cometa, aunque las crónicas hacían referencia a varios objetos luminosos. Cuatro siglos más tarde, el ilustrador solo dibujó uno. (3) En “La Glorificación de la Eucaristía”, observamos al Dios Padre y al Dios Hijo y, por encima, el Espíritu Santo representado por una paloma. Lo que ya no nos es tan fácil de interpretar es la esfera que sujetan mediante dos varillas similares a antenas y la protuberancia que sobresale de esta esfera. (4) En “El Bautismo de Cristo”, un objeto con forma de disco aparece brillante con haces de luz sobre Juan Bautista y Jesús, donde sería más lógico haber pintado el Espíritu Santo en forma de paloma, como han hecho otros artistas, sobre la base de que en aquella época se supone que solamente habían visto volar a las aves.
RVM
LA SIMBOLOGIA EN LAS OBRAS PICTÓRICAS